miércoles, 8 de junio de 2011

YO NO CREO EN BRUJAS, PERO DE QUE LAS HAY LAS HAY



Esta niña se llamaba o se debe llamar aun, no lo sé, Luz Ángela y era supremamente insegura. Comenzó a venir al conjunto en el que yo vivía, a visitar unas amigas de su colegio para averiguar si Iván venia a mi casa.

En mi colegio ella también consiguió amigas y hacia lo mismo de averiguar si yo me veía con Iván. Llamaba a mi casa y me decía que si veía a Iván me iba a matar, pero nada de eso es lo peor. De lo peor nos dimos cuenta un día en que yo caí en un mal lugar, ahora lo sé, solo que en ese momento no le veía nada de malo.

Ese día mi papá estaba con Gustavo Camargo, un amigo de él, compañero del ICESI con quien estaba haciendo su MAGISTER -a quien por cierto quiero mucho- Estaban tomando y escuchando música cuando Gustavo recibió una llamada de unos amigos y le dijo a mi papá que fueran a donde sus amigos que eran santeros. Mi papá en esa época me había sacado el pase para que lo acompañara y si él estaba muy tomado yo manejara, así que fuimos.
Los santeros, eran un matrimonio de gente muy agradable con sus dos hijas. El apartamento era bellísimo.

Estando sentados en una terracita del segundo piso del apartamento la señora Nora la esposa, nos dijo que fuéramos a conocer la casa. En esa época a mi papá le apasionaba el cuento de la santería, además estaba de moda por que todos los Traquetos  o “mafiososos” iban por protección, obvio mi papá no es, ni fue Traqueto. Bajamos y nos enseño el cuarto de los “santos”, nos llevó a la sala a que saludáramos al muerto, un espíritu que cada uno de los santeros tiene para que lo cuide. Ellos lo tenían representado en un muñeco en la sala para que cuando viera quien entraba les avisara si era bueno o malo. En fin, la cosa es que cuando yo salude al tal “muerto”, la señora se erizó y nos erizó a todos con lo que le dijo a mi papá,
 -que debía cuidarme de una mujer que se llamaba Luz Ángela-, que me estaba haciendo brujería, me quería matar, luego dijo que ellos me podían ayudar pero que el trabajo para liberarme del maleficio, era caro. Mi papa se asusto, dijo que claro que después hablaban de eso.

Como a los 15 días mi papá viajo a Medellín, yo ya llevaba varios días sin dormir, solo pensaba en que quería morirme, estaba muy deprimida. Esa noche estaba viendo televisión con mi hermano y mi mamá, me despedí para irme a dormir, apague la luz y me quede mirando mi cuarto, fue entonces cuando vi una sombra que se acercaba. Sentí cuando se paró en mi casa una especie de duende, era una figura negra, pequeña, yo intentaba gritar, moverme, pero no podía. Solo recuerdo que en algún momento alargué mi mano para cogerlo y desapareció, no duró mucho, pero mientras estuvo allí se reía como loco, de hecho al otro día mi hermano me contó que le decía  a mi mamá que yo estaba loca por la forma en que me había reído la noche anterior.

Cuando regreso mi papá le contamos lo que había pasado, así que el fin de semana siguiente fuimos donde los santeros de los que ya les hable. Mi papá dijo que no dijéramos nada todavía, y realmente no hubo necesidad de contarles nada, la señora Nora de repente se erizó otra vez y se paró caminando hacia mí. Me dijo que había visto algo que me cubría y cuando lo describió era exacto a lo que yo había visto en mi cuarto. Ella dijo que era muy grave. Que lo que Luz Ángela me estaba haciendo era para matarme, que ella no me cobraba nada pero que me llevaran a el siguiente fin de semana y así lo hicimos. ¡Grave error! no sabía las ataduras que todo esto traería a mi vida, ¡cuánta maldición!


martes, 7 de junio de 2011

INTRODUCCIÓN "esperando un milagro"



Era una noche cálida de agosto en la ciudad de Cali, José Jesús Díaz mi padre, caminaba nervioso de un lado a otro, a su lado, lo hacía Uriel Botero su suegro.

Estaban en la sala de espera de la clínica Rafael Uribe Uribe del Seguro Social. Era el 10 de agosto de 1977, en la sala de parto, Nancy Botero la esposa de José Jesús estaba dando a luz o por lo menos eso intentaba. Tenía preclancia, que es el aumento de la presión sanguínea y puede traer muchas complicaciones a la hora del parto. Generalmente la monitorean y se controla, desaparece en cuanto el bebe nace, pero ella durante el parto tuvo muerte clínica. Cuenta que estando muerta salió al pasillo y vio a su esposo y su padre, recuerda haberle pedido a Dios que la dejara volver para que su niña pudiera nacer bien. Cuando regreso, abrió los ojos y se encontró con una enfermera montada en su estomago empujando para lograr sacar a la bebe, mientras los médicos con fórceps intentaban salvarla. Eran las 0:45 del 11 de agosto cuando llegó, según dicen mis tíos la niña más linda que habían visto: Yo. Mónica Díaz Botero. Llegue a este mundo pesando 3.500 gr y midiendo 50 cm, era perfecta… hermosa.

Para mi papá fue una decepción pues esperaba un varón según me contó mi mamá, pero tiempo después ya no se separaba de mí.
mi Papi y yo con 20 días de nacida


De mi padre tengo los mejores recuerdos, pues con él, ser niña fue lo máximo. Iba conmigo a todos lados, no teníamos secretos. Pero a medida que fui creciendo y que él fue ascendiendo en su trabajo las cosas cambiaron y no precisamente para bien, el ya no confiaba en mí, me trataba muy mal porque creía que yo me acostaba con hombres, que consumía drogas. Yo siempre fui muy rebelde y grosera, además cuando nació mi hermano después de cinco años de ser la única, me sentí relegada, pero mi papá y mi abuelo materno que ya no está entre nosotros, fueron y serán los dos seres que más han marcado mi vida y a pesar de todas las cosas que pasaron con mi papá -cosas que les iré contando en el transcurso del libro- yo lo amo con todas mis fuerzas. Y para mi abuelito… no tengo palabras para describir todo lo que significó en mi vida. Era un ser humano como no he conocido otro, creo que no hay un ejemplo más claro para mí de alguien con el carácter de Cristo.  Con mi mamá, bueno… es más complicado. Ella siempre sintió celos porque tal vez mi papá estaba muy pendiente de mí y cuando llegó mi hermano Álvaro José el 17 de mayo de 1982 ella hizo lo mismo con él. Se convirtió en su consentido, lo cual creó unos vaos muy grandes entre nosotros. Siempre nos hemos querido y apoyado muchísimo, pero es ahora como adultos que hemos entendido que no fue culpa de ninguno de los dos que nuestros padres tuvieran preferencias.


Continuando con mi mamá, creo que ella ni se imagina cuanto la amo, lo maravillosa que pienso que es, porque nunca se lo he dicho. Hay algo que me impide acercarme a ella que aun no logro descubrir, y todos los días en secreto le pido a mi Padre Celestial que me ayude con eso. Claro que hoy pasó algo, hoy 24 de agosto de 2010 por primera vez me senté a hablar con ella desde el fondo de mi corazón, movida por un poder superior, le pedí perdón por tantos desprecios, porque a pesar de que mi papá se ha portado mal conmigo, yo no soy capaz de alejarme de él, al contrario, callo todo, con tal de estar bien, consentirlo y que me consienta. Mientras que con mi madre que ha sido incondicional, que se trasnocha a mi lado, que ha dado su vida no solo por mi hermano y por mi, sino también por mi hija, no le decía nada que me naciera, mejor dicho siempre había tenido deseos inmensos de decirle que la amo, que me perdone, que para mí es muy importante, pero jamás había sido capaz. 

BODA DE MIS PADRES: DE DERECHA A IZQUIERDA: Aura Buitrago abuela materna, Uriel Botero abuelo materno, Sacerdote, Mi Madre Nancy Botero, Mi Padre Jose Jesus Diaz y Ana Eva González Mi abuela paterna.

Crecí en una familia “católica”, lo pongo entre comillas porque realmente solo íbamos a misa cuando alguien moría, hacia la primera comunión, se casaba o había un bautizo. De hecho recuerdo que cuando murió mi abuelita paterna, después de cada una de las misas que se hacían por ella, todos se reunían para beber en la casa de cualquiera de mis tíos o en la nuestra olvidando el sentido espiritual por el que nos habíamos reunido.

Estudie en un colegio Cristiano evangélico donde me inculcaron muchos valores y donde comencé a conocer de Dios, pero como en mi casa eran tan “open mind”, lo que aprendía en el colegio me parecía exagerado y obsoleto, hoy en día veo la perfección de Dios en lo que hace y entiendo porque nos puso a mi hermano y a mí desde pequeños en ese colegio, para que comenzáramos a conocer de Él, ir abonando el terreno para llegar a nuestras vidas y transformarlas.

Mi infancia fue normal. A mi papá le iba muy bien, siempre lo he admirado por que es un hombre muy inteligente que consiguió las cosas a punta de trabajo y fue ascendiendo cada vez más, cada año viajábamos de vacaciones a San Andrés o la costa y jamás me negó algo de lo que le pedí, me dio siempre gusto en lo que estaba a su alcance, a mi hermano también aunque el siempre fue más callado y distante con mi papá y jamás pedía nada, recibía lo que le quisieran dar, siempre fue un niño muy noble.

Mi papá cuenta que siempre se quiso separar de mi madre, pero igual seguía junto a nosotros ya que no quería estar lejos de sus hijos.

A medida que fui creciendo fui perdiendo mi autoestima. De niña en mi familia siempre me molestaban por que tenia la frente grande, luego por ser muy flaquita, y cuando fui creciendo tuve Hipertrofia de Adenoides, Se refiere a tejido linfático inflamado que se encuentra en la vía respiratoria entre la nariz y la parte posterior de la garganta. Este tejido es similar a las amígdalas. Tenía los dientes salidos y algunos huesos de mi cara que no me hacían ver muy bien. Entonces ya no era solo en mi casa si no que los otros niños también me rechazaban. Obviamente me operaron y me hicieron un tratamiento para eso, tuve frenillos por un tiempo, quede muy bien.

Tiempo después entre a modelaje, era delgada, buena estatura, pero siempre me sentí fea y muy flaca, comencé a engordar, así que entonces en mi casa me molestaban por gorda, ahí empezó mi calvario. Mi papá me decía que no comiera tal cosa o tal otra porque estaba gorda.

Con los muchachos no me iba muy bien. Bueno, eso era lo que yo sentía, comencé a tomar pastillas, medicamentos para adelgazar, a hacerme Meso terapias y otros tratamientos costosos que pagaba mi papá. Llegue a tomar pastillas que contenían Diazepan que me ponían anoréxica, yo no pensaba que eso estaba mal pues las vendían sin prescripción médica y muchas amigas mías las tomaban, después las sacaron del mercado pues en Cali muchas jovencitas murieron por el consumo de las mismas. Yo solo tenía 16 años y esa historia continuó así hasta cuando supe que estaba enferma y la perspectiva con que veía mi cuerpo cambió. Ahora no me importa cómo me veo o me ven los demás.

Como no me gustaba vomitar todo lo que me comía en la noche me hacia un lavado o enema rectal para desocupar el estomago y llegué al punto -esto pienso que es lo más bajo- de decir que yo ya había sido gorda y que -primero muerta antes que gorda de nuevo- ¿tenaz no? Pero ese no era el único problema, peleaba porque no me gustaba mi pelo o mi nariz, en fin me faltaba amor propio.

Fue por esa época en que comenzaron los problemas con mi papá. Comenzó a desquitarse conmigo de todos  los problemas que tenía con mi mamá, además no sé si era por celos o por que,  pero comenzó a tratarme como una muchacha fácil que se acuesta con todo el mundo. Yo comencé a sentirme muy sola, vacía, porque él era como mi amigo, mi apoyo, ya que por mis problemas de autoestima no creía que pudiera gustarle a nadie y no era muy buena relacionándome con los demás. Fue entonces cuando conocí a un muchacho cerca del lugar donde teníamos una finca. Mi papá siempre le decía todo el mundo que confiaba en mí, me dejaba salir, pero eso no era real, es decir, si me dejaba salir, pero no confiaba en mí. Con este muchacho Iván, nos hicimos “novios” pongo comillas porque hoy en día sé que significa la palabra noviazgo, pero aquello era de ir al pueblo a bailar y obvio hubo besos, y aunque el siempre quiso estar conmigo íntimamente yo nunca accedí porque me sentía muy “chiqui”, no me sentía preparada. Entonces él, como muchos hombres machistas, comenzó a salir con una niña que si se acostaba con él sin poner peros y yo simplemente me alejé. ¿El problema? Que esta niña estaba enredada en cosas peores como la brujería y tenía su autoestima más baja que la mía.








lunes, 30 de mayo de 2011

presentacion y agradecimientos "ESPERANDO UN MILAGRO" el libro

Mónica Díaz Botero, Nacida en Cali el 11 de agosto de 1977.
Periodista, actriz, cantante, madre, hija y amiga, soñadora, empedernida y APASIONADA POR JESUS.
ESPERANDO UN MILAGRO
Es un libro que nació de limpiar las heridas y sanar el alma y el corazón. Va para todos aquellos que pasan por un desierto en sus vidas y no saben a que aferrarse o como salir de él.
 Es mi  confesión, la historia de mi vida, y de mi gozo, de mi “muerte” cuando creí  que me llegaría. Es el relato de cada maravilla que iba ocurriendo y la espera de ese gran milagro que necesitaba en mi vida: LA SANIDAD.
CERTIFICADO DE REGISTRO OBRA LITERARIA INEDITA
10-267-465


ESPERANDO UN MILAGRO


UNA HISTORIA QUE MUESTRA LA GLORIA Y LA MISERICORDIA DE DIOS



Dedicado a:
Mi hija que es el motor de mi vida,
A mi familia que me ha brindado todo su apoyo, mis papás y mi hermano que han sido lo máximo, mis amigos del “Tutty”.
Sergio que fue un instrumento que Dios uso para que yo llegara a él.
Y por supuesto a el ESPIRITU SANTO que me guió y acompaño durante el proceso de escribir el libro.




AGRADECIMIENTOS

Este libro es el resultado de este desierto por el cual atravieso y de las reflexiones que me llevó a hacer sobre mi vida, las equivocaciones y aciertos que tuve en el andar por ella, mi llegada ante Cristo, el conocer de él, la cadena de Milagros que él ha hecho en mi vida siempre y todas las personas que ha puesto en mi camino para cuidarme y demostrarme su amor y su misericordia a través de ellos.

Y por supuesto las primeras personas que se vienen a mi mente son mis padres: José Jesús Díaz y Nancy Botero. Mi padre a pesar del gusto que me dio, siempre me enseñó a ganarme las cosas, de él aprendí que las oportunidades nos las forjamos nosotros mismos. Y a pesar de cualquier cosa que haya pasado, para mí es el mejor padre que Dios me pudo dar. No habría podido escoger mejor.  Lo he admirado siempre por sus logros y en estos momentos doy gracias a Dios por todo el amor y la Fortaleza que me ha dado. Mi madre heredó el inmenso Corazón de mi abuelo, siempre ha sido incondicional y me encantaría que supiera lo maravillosa que es y comenzara a pensar más en ella. Le doy gracias infinitas por sus cuidados y su amor.

Álvaro José Díaz, mi hermano quien siempre ha estado a mi lado cuando lo necesito, me da una mano para levantarme cuando me caigo. Ama inmensamente a mi hija y en este proceso ha sido mi mayor bastón, mi polo a tierra. Me sobreprotege y a veces pasa por encima de mis sentimientos para que yo esté bien. No tengo como agradecerle tantos cuidados, tantas oraciones.

A mi hija. Que tan pequeña como es, me ha dado más lecciones de vida que cualquiera. A ella que sin saberlo es la que hace que me llene de fe y fuerzas para levantarme cada mañana.

A Sergio, que a pesar de mi insistencia en alejarlo de mí, sigue pendiente de mi bienestar. Ha sido un apoyo. Dios lo uso para entrar en mi vida y sé que ahora me usa para llegar a la suya, me siento feliz por eso.

A Felipe Szarruk que no solo me quiere y se preocupa por mí, sino que pone su inteligencia a mi servicio para hacer la corrección del libro, a él y a su esposa Celina, mil gracias por su trabajo en este proyecto.

A Julián Pamplona por su apoyo y el ánimo que me ha dado desde la distancia, porque cree en mi proyecto.

A toda mi familia, mis tíos y mis primos que me apoyan y me dan su amor.

A los lectores de mi Blog, ESPERNDO UN MILAGRO
http://esperandounmilagromdb.blogspot.com  por seguirme en el proceso de terminar el libro.

Y a los que de alguna manera adquieran este libro.

A todos ustedes mil gracias y bendiciones.

Y por supuesto a Dios que puso el escribir este libro en mi Corazón y me guió en el proceso.

En memoria de mis Abuelos, que desde el cielo espero se sientan orgullosos de mí. A ti Johanna (mi mona) que has sido mi inspiración, tu valentía me ayudó a ser valiente, Dios los tenga en su Gloria.

miércoles, 18 de mayo de 2011

GRACIAS INFINITAS

Hoy han pasado dos años desde que comencé a enfermarme, año y medio desde que me diagnosticaron síndrome hiper eosinofilico  y  7 meses desde que me diagnosticaron con Linfoma Hodgkin , y solo tengo en mi corazón un inmenso agradecimiento primero con Dios a quien no puedo dejar de darle el honor y la honra, porque me dio valor, fortaleza; puso en mi camino seres maravillosos, me enseño que el amor esta en todas partes, que son mas quienes me aman y me apoyan que aquellos que intentan dañarme, me mostró que duelen mas las enfermedades del alma que las del cuerpo, y no solo sano mi carne si no que transformo mi corazón.
Hoy después de pasar por todo lo que pasé, después de ver el rostro de la muerte tan de cerca, levanto mis brazos y le alabo porque puedo decir con toda sinceridad que esta ha sido la experiencia mas enriquecedora de mi vida, hoy comprendo lo que quería decir nuestro padre cuando hablaba de que para formarnos nos pasaría por fuego.
 Dios, mi maestro, como en la canción de Alex campos, me curó, martillo en mano y mucho fuego, para poder sanarme y sanar gente a mi alrededor, me moldeo y aun sigue  haciéndolo porque sé que aun tengo mucho que aprender.
Hoy veo a dos días, un momento que llegué a pensar que no vería, reunirme con mi hija, con un revuelto de sentimientos y sensaciones, gran alegría de volver a estar al lado de mi enana y de el hombre que amo, pero la tristeza de dejar atrás a los que me cuidaron y amaron tanto, a todos los que fueron luz en mi oscuridad.
Quiero comenzar dándole inmensas gracias a mi hermano, uuffffff, sabia que me amaba pero me sorprendió ver la inmensidad de su amor, lo incondicional, la magnitud de sus cuidados, no tengo palabras para expresar lo grande del amor que recibí y del que tengo para darle, siempre desde antes de este desierto, estuvo a mi lado cuidando desde la distancia de mi hija y de mi, Gracias hermanito TE AMO CON CADA PARTE DE MI SER.
Gracias a mis padres, que no se separaron de mi en ningún instante, por apoyarme, por desvelarse, por dejar a un lado TODO por permanecer al mio, por poner primero mi bienestar antes que el suyo, Papi, gracias por volver a ser MI PAPÁ, Mami gracias por existir y a pesar de todo estar siempre aquí. Los amo, no se imaginan cuanto voy a extrañarlos.
Mi cuñis, se que no eres expresiva, pero se como conmigo dejas salir una persona super especial, me apoyas, me cuidas, me escuchas, simplemente estas, ya eres una hermana para mi, gracias.
Margarita y Manu, gracias por estar, por comprender, Margara gracias por no dejar derrumbar a mi papá.
A mis tías que jamas dejaron de orar por mi, Orlando mi viejito, gracias por tanto amor, por tantos buenos deseos para mi, mis tíos que se que han estado pendientes de mi, gracias a mis primos, en especial, Ketty, Clau, Vivi, Martha, David, y mi zumbambico Kike, que se aguantaba los chusones (jajaja los que me aplicaban a mi) a pesar de su miedo inmenso a las agujas. estoy feliz y agradecida por esta hermosa familia, la Diaz y la Botero, gracias por amarme tanto.
algo que me sorprendió fue ver como gente que hace mucho no estaba presente, apareció llena de cosas buenas y amor para mi, mis compañeros de Cole, mis amigos de la infancia, mi LALA  gracias x cada detalle, por cada demostración, por cada palabra, a ustedes también gracias por sus menasjes, sus oraciones, por tanto cariño.
Y claro a mi Tutty, que cada día de todo este tiempo han permanecido a mi lado desde la distancia, son mis hermanos, los llevo en mi corazón son parte importante de mi historia y seguiremos escribiendo muchas paginas juntos.
gracias a la gente de la Iglesia que no dejo de orar, de demostrarme lo importante que soy.
Hijita a ti que has sido mi motor, que me das fuerza, que me subes el animo, que me motivas, gracias por ser mi ángel. 
A ti Sergio porque nunca dejaste de luchar, de intentar, de estar. Comienzo a escribir contigo y con mi hija una nueva historia de la mano de DIOS.
y a todos y cada uno de los que han seguido mi blog, porque se que también han orado.
MIL MILLLONES DE GRACIAS Y MUCHAS BENDICIONES.
Comenzare a publicar quincenal-mente cada capitulo del libro en el blog en orden, estén pendientes. 

miércoles, 27 de abril de 2011

MI ABUELO


Cuentan los que cuentan, dicen los que dicen, que fue siempre un mujeriego, toma trago, de un genio volado; que mi abuela sufrió mucho a su lado, hasta que.... dicen las malas lenguas "una mujer lo hecho al río", le hizo brujería para dejarlo amarrado, lo ato (eso quiere decir que le hicieron un maleficio para que no volviera a estar con otra mujer solo con aquella que le hizo tan grande mal) por lo que jamas volvió a estar con mi abuela en la intimidad.

La verdad, si me preguntan a mi, les diré que nunca vi nada de eso.
El hombre que yo recuerdo es uno muy bueno, que literal mente se quitaba el pan de la boca para dármelo, era el perfecto ejemplo de un hombre con el carácter de Cristo.
De el aprendí muchísimo, era un hombre honesto, calmado, considerado, dispuesto a dar todo por los seres que amaba, si de alguien recibí amor fue de el, un amor absolutamente incondicional, creo que nadie me ha amado como el, me dio tanto y le regrese tan poco.
La depresión de no poder seguir siendo el proveedor, lo llevo a enfermarse. A los ojos de algunos, los que cuentan y los que dicen, la vida le devolvió lo justo, pero para mi la vida se le quedo con mucho, aunque siempre tuvo un ángel que de lejos lo cuidaba y se encargaba de que no le faltara nada (mi prima Martha) a el la tristeza se le estaba comiendo el alma.
Un año nuevo se quedo viendo a mi hermano con sus ojitos de viejo, le dijo que se sentía cansado, que no creía merecer la indiferencia que estaba recibiendo, que ya quería irse al lado de su Papá bueno; por eso partió a su lado y allá debe haber recibido su trofeo.
Me quede con las ganas de darle mil besos, de comprarle un castillo, de llevarlo a el mar, de contarle un cuento.
No fue a la universidad, pero lo sabia todo porque lo vivió todo; lo callaba todo, pero sobretodo lo amaba todo y lo amaban todos.
Lo acompañe en su partida, susurrandole al oído, cantándole bajito.
Mi padre que no era su hijo, perdió a un padre, perdió un maestro, perdió un amigo; mi madre perdió un pedazo de cielo y mi hermano y yo un super héroe que solo voló lejos.
Nos quedaron como herencia, un baúl lleno de recuerdos, nos quedó su ejemplo y aunque hace ya 6 años que no te veo, TE AMO PAPITO y sigues guardado aquí en mi corazón, muy dentro.

Se debe honrar a las personas ancianas. Está en la Biblia, Levítico 19:32, "Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor".
Las personas ancianas deben ser tratadas con respeto. Está en la Biblia, 1 Timoteo 5:1-2, "No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre... a las ancianas, como a madres".
Los ancianos deben ser valorados por su experiencia. Está en la Biblia, Proverbios 20:29, "La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez".
No esperemos a ya no tenerlos para lamentarnos por no haberlos tratado con respeto, valorenlos y amen a sus abuelos si aun tienen el privilegio de tenerlos.
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